Esquilador, un oficio en extinción

Graciano Jiménez Moreno Cada año, a finales de la primavera, cuando ya se acercan los calores del verano, los ganaderos han de liberar a sus ovejas del «abrigo» natural de lana que las ha protegido de los rigores del último invierno. Es el tiempo del esquileo, o esquila, una operación de gran importancia para el cuidado, el bienestar y la higiene del ganado y que precisa de una gran destreza por parte de los encargados de llevarlo a cabo. Esta dura labor ha venido realizándose desde hace siglos por parte de esquiladores, normalmente organizados en cuadrillas, de manera tradicional, apoyándose tan solo en los avances tecnológicos que han experimentado a lo largo del tiempo los instrumentos de corte empleados en la tarea. Vicente, jefe de la cuadrilla los Pindorros, en plena faena de esquileo Las antiguas tijeras de esquilar, utilizadas desde tiempos inmemoriales, dieron paso a máquinas dotadas de peines y cuchillas de corte que permitían un trabajo más preciso y facilitaban el trabajo d...